Boa constrictor

Clasificación de la boa contrictor
Família: Boidos
Orden: Escamosos
Clase: Reptiles

Distribución

La boa constrictor posee una distribución que se extiende desde el sur de México hasta Argentina, incluyendo las Pequeñas Antillas, desde el nivel del mar hasta los 1300 metros de altitud.

Descripción y hábitat de la boa constrictor

La boa constrictor adulta mide de 2 a 3 metros (5 excepcionalmente) de longitud y vive unos 10 años, aunque en cautividad se conocen ejemplares que han sobrepasado los 25 años.

Propia de las regiones tropicales y subtropicales, habita en los lugares secos de bosques claros y matorrales espesos, pero también se la encuentra en las selvas húmedas. De hábitos nocturnos, es a su vez una excelente escaladora y nadadora.

Busca abrigos naturales bajo las raíces y los troncos de los árboles tumbados, hendiduras de las rocas o al pie de plantas, donde permanece al acecho. En ocasiones, bajo una misma morada, se forman pequeñas sociedades de 4 o más individuos.

Instalación para la boa constrictor

La boa constrictor necesita un terrario sólidamente construido y evitando bordes o sobresalientes punzantes o cortantes para evitar un accidente. La temperatura diurna debe mantenerse entre 25 y 32º C y hacerla descender por la noche a 22º C aproximadamente, dependiendo de donde vas a tener el terrario es conveniente tener calefacción en el terrario.

La humedad puede mantenerse alrededor del 70% o algo más mediante regulares pulverizaciones de agua o, preferiblemente, colocando una cubeta con agua tibia, que debe mantenerse limpia, y que la boa frecuentará con asiduidad.

La decoración se basa en grandes ramas y troncos de árboles, fuertemente fijadas al terrario, por los que se deslizará durante sus desplazamientos contribuyendo a facilitar el periódico cambio de piel. Un cajón de madera o corteza de alcornoque, a modo de cueva y acorde al tamaño del reptil, le proporcionará un refugio al que acudir cuando se sienta insegura o, en ocasiones, para digerir tranquilamente a su presa. Las plantas aunque pueden usarse para decorar el terrario de ejemplares jóvenes, acaban por ser aplastadas por los animales adultos.

El suelo se cubre con una mezcla de arena seca y turba procurando mantenerlo rigurosamente limpio.

Alimentación de la boa constrictor

Activa al caer la noche, caza al acecho pequeños mamíferos (especialmente roedores), aves, reptiles (excepcionalmente otras serpientes) y ranas. Una rápida distensión del cuerpo hacia delante le permite capturar a su presa, que sujeta con las mandíbulas, la rodea rápidamente con un anillo de su cuerpo y la estrecha durante todo el tiempo que siga percibiendo los latidos del corazón de su víctima, que muere por compresión de su caja torácica (asfixia).Tras matar a su presa, busca la cabeza y se la traga lentamente. Solo excepcionalmente ingiere presas de las dimensiones de un cordero. En cautividad acepta ratones y similares, ratas, pollitos, conejos….

Reproducción de la boa constrictor

Es posible distinguir ambos sexos en la boa observando el extremo de la cola más largo, la región de la cloaca ligeramente más gruesa y los poros anales un poco más largos del macho.

La boa contrictor se aparea durante todo el año, pero con más frecuencia de febrero a marzo y de agosto a septiembre, en la mayoría de los casos por la noche.

El cuerpo del macho es recorrido por contracciones rítmicas mientras se desplaza en busca de una hembra. Tras unos contactos con su lengua trata de montar sobre el dorso de su compañera y entrelazar ambas colas para llevar a cabo la fecundación. Durante la cópula, que a menudo dura varias horas, el macho fija uno de sus hemipenes en el interior de la cloaca de la hembra.

Ovovivípara, la hembra pone (5-7 meses después del apareamiento) de 10 a 60 huevos que hacen eclosión en el momento en que salen del cuerpo maternal, liberando crías de 40 a 50 cm de longitud. Transcurridos unos 10 o 20 días sufren su primera muda, y no será hasta pasados entre 3 y 6 años que alcanzarán la madurez sexual (según la temperatura, sexo…) y podrán reproducirse.

Curiosidades sobre la constrictor

Los dientes anteriores de la boa son extremadamente largos y anchos, aunque van acortándose progresivamente a medida que se acercan a la parte posterior. Esta adaptación es típica de los ofidios arborícolas que no pueden correr el riesgo de que se le escapen las presas pues éstas, al caer al suelo, serían irrecuperables.

Al ingerir las presas enteras, sobre todo las de gran tamaño, los huesos del cráneo y de la mandíbula superior se mueven para facilitar la deglución. A veces la mandíbula la boa constrictora inferior llega a desencajarse de forma natural por lo que la serpiente “bosteza” y restriega su cabeza sobre distintas superficies, con el fin de devolver los huesos de la cabeza a su posición correcta.

Puede detectar un objeto caliente, incluso cuando no posee ningún otro sentido, gracias a unas hendiduras situadas encima del labio superior conocidas como “fosetas térmicas”.

La adquisición de ejemplares de boa han de ir acompañados de su correspondiente número de CITES.

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