Reproducción del Ualabí

La reproducción del ualabí realmente asombrosa. El celo de estos canguros tiene una duración de 33 días mientras que la gestación es de 30 días aproximadamente; por lo tanto existe un celo post-parto en el que la hembra vuelve a aparearse, pero esta vez el embrión, en lugar de seguir el desarrollo normal, permanecerá en estado latente hasta que la bolsa esté vacía. Este fenómeno recibe el nombre de “implantación diferida”: la hembra es cubierta al poco de parir, pero la implantación del óvulo fecundado se retrasa unos 200 días. En este intervalo de tiempo, la primera cría completa su desarrollo en el interior del marsupio y cuando, al cabo de los meses, lo abandona tiene lugar el nuevo parto. Al poco, la hembra cópula otra vez, y así se cierra el ciclo.

De esta manera, la madre de ualabí consigue atender a la vez crías de dos generaciones: la que acaba de independizarse, pero que todavía mama, y la que permanece en el interior del marsupio; además del huevo fecundado que espera su implantación.

Este potencial reproductivo de los ualabis tan impresionante permite a la hembra, en el caso de perdida accidental del joven canguro de la bolsa marsupial, implantar rápidamente el óvulo fecundado con lo que al cabo de un mes nace una nueva cría.

Tras la gestación, la hembra de ualabí se prepara para el parto con una detenida operación de limpieza tanto de la bolsa marsupial como de su aparato genital externo. Seguidamente se dispone reclinada sobre sus cuartos traseros, con la cola extendida entre sus patas a lo largo del suelo, y en esta posición tiene lugar el nacimiento del diminuto canguro. El embrión, al nacer, es todavía prematuro y se instala en la bolsa marsupial que la hembra tiene en el vientre y que contiene las ubres.

Las extremidades posteriores del embrión son sólo 2 pequeños bultos. Los diminutos ualabis deben salvar, sin ayuda de la madre, el largo y difícil camino desde el orificio genital hasta las mamas, para lo que cuentan con dos extremidades anteriores bien desarrolladas, con uñas, y un sentido olfativo notable. Una vez llegan al pezón, se aferran a éste para mamar; la succión es un estímulo que hace que el pezón de la madre se hinche notablemente, y se alargue dentro de la cavidad bucal del recién nacido que queda así como pegado a la madre.

Cuando la cría de ualabí tiene 4 meses, empieza a saltar fuera de la bolsa materna, pero a la menor señal de peligro, vuelve a refugiarse dentro donde se siente segura. A los 9 meses deja ya la bolsa, pero sigue mamando hasta alrededor de los 12 meses.

Mejores marcas de productos para mascotas

Gastos de envío gratis en todos los pedidos en Tienda Mundo Animal.







Encuentra más productos en nuestra tienda



¿Te ha gustado este artículo?

Apunta tu email y no te pierdas las novedades en Mundo Animal.



Submit your comment

Please enter your name

Your name is required

Please enter a valid email address

An email address is required

Please enter your message

Este sitio web usa cookies, puedes ver la politica de cookies aqui
Política de cookies